<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756</id><updated>2012-01-31T01:07:04.509-08:00</updated><title type='text'>Diario de un periodista</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-8878370640781629494</id><published>2011-03-30T07:55:00.001-07:00</published><updated>2011-03-30T08:07:12.627-07:00</updated><title type='text'>Ciudad y Campo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El lujo del &amp;nbsp;engaño&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El fútbol vive de la renta de las pasiones desmesuradas que despierta en todos sus ámbitos, pues de lo contrario sería una industria en decadencia continua, por las múltiples contradicciones que encierra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Miles de costarricenses acudieron ayer al nuevo Estadio Nacional, que ha recibido más atención mediática que el terremoto de Japón en nuestros medios, para ver jugar a Lionel Messi, ese raro espécimen humano que es capaz de correr con el balón pegado a sus pies y de eludir a adversarios como si fuera lo más natural del mundo, pero se topó con la infausta noticia de que &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;La Pulga&lt;/i&gt; estaría solo en el banquillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es probable que la argumentación de Sergio Batista, el entrenador de Argentina, sea cierta y que el jugador se haya lesionado levemente en la práctica de la noche del lunes, no obstante, en el ambiente, en el aire, en los corazones, queda la sensación de engaño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“Pagué muy caro para ver a Messi” se dirán muchos y solo lo vieron masticar chicle como un niño vagabundo que se pasea un día cualquiera por La Sabana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En medio de la embriaguez que ha significado la inauguración del Estadio Nacional-- que me parece revela lo pequeño que somos como país, y cuya psicología infantil se dejó traslucir con el advenimiento de términos como “coloso”, “joya”, etc--, hay que reconocer que toda la fiesta se enmarcó en lo que realmente le encanta al “tico”: el carnaval.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que China trae el equipo mayor, no el juvenil; que cambiarán de selección; yo no presento al seleccionado sino es la selección de China, dijo La Volpe; que sí, que no, que Messi juega, que Messi no juega; confirman a Messi; de última hora, no, Messi no jugará: las voces confusas, contradictorias, oscuras iban y venían tras decenas de informaciones insustanciales sobre el nuevo Estadio Nacional, hasta el punto de informar de que &amp;nbsp;anoche pasó un gato negro cerca del “coloso”; uy, eso es signo de mala suerte, gritaron en uno de los diarios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hemos presenciado una cobertura mediática desmesurada sobre la inauguración del estadio, y ayer se quedó sin palabras al saber que Messi no jugaría, porque todo el mercadeo del partido se hizo con base en la presencia del genial argentino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Qué pasaría si Shakira manda a su clon a su concierto o decide que va a dar el concierto por vídeo conferencia? El fútbol juega con la lealtad de sus seguidores, de sus fanáticos, quienes, claro está, ya empezaron a soñar con que en la próxima visita Messi sí jugará.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-8878370640781629494?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/8878370640781629494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=8878370640781629494&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/8878370640781629494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/8878370640781629494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2011/03/ciudad-y-campo.html' title='Ciudad y Campo'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-8877400062437257613</id><published>2010-10-05T07:34:00.001-07:00</published><updated>2010-10-05T13:41:04.402-07:00</updated><title type='text'>Ciudad y Campo</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {  font-family: "Cambria";}p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;       &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La &lt;i&gt;patada&lt;/i&gt; de Evo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;José Eduardo Mora&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;(5 de octubre, 2010).&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; La evocación martiana en Nuestra América se hace añiquitos una y mil veces en esta América Latina maravillosa y convulsa, donde hoy una turba de policías es capaz de secuestrar a un presidente durante más de seis horas y poner a un país contra las cuerdas, y donde más tarde un presidente, como el boliviano, se olvida por un rato de sus deberes de Estado y se pone la camiseta verde y se lanza al campo de fútbol con una consigna oculta e impostergable: vencer o morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En el encuentro escenificado hace unos pocos días entre el equipo de Evo Morales y el del alcalde de La Paz, Luis Revilla, el presidente, luego de ser golpeado, se volvió y le propinó, con su sangre india, digna y orgullosa, un rodillazo a su adversario como represalia por una falta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El árbitro, desde luego, se abstuvo de mostrar la roja al presidente y fue el propio Evo quien al cierre del partido marcó el 4 a 4. &amp;nbsp;Ya está programado el juego de la revancha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esta es nuestra América, una América en la que el Realismo Mágico garciaqueano está al alcance de las manos como las flores en un pequeño jardín; esta es nuestra América en la que los políticos criollos, como los costarricenses, levitan por falta de inteligencia, propuestas y compromisos; esta es nuestra América, la América que más allá del hambre y la miseria se muestra siempre lúdica y con una mirada de esperanza en el porvenir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;América no invoco tu nombre en vano había dicho el poeta de Isla Negra con su voz estentórea y rígida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esta es la América en la cual lo Real Maravilloso y el Realismo Mágico son el sustento de cada día. Solo hay que detenerse un momento para poder admirarlos en todo su esplendor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-8877400062437257613?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/8877400062437257613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=8877400062437257613&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/8877400062437257613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/8877400062437257613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2010/10/ciudad-y-campo.html' title='Ciudad y Campo'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-3395812830254347981</id><published>2010-09-07T20:55:00.000-07:00</published><updated>2010-09-07T21:03:21.875-07:00</updated><title type='text'>Una novela para la era Obama</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 11px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: small;"&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El escritor estadounidense Jonathan Franzen publicó la esperada novela Freedom, calificada por la crítica especializada como una obra que retrata con maestría a la sociedad estadounidense actual. He aquí el artículo publicado por el diario El País de España.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Ver enlace:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;h3&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/novela/era/Obama/elpepicul/20100906elpepicul_1/Tes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #990000;"&gt;Una novela para la era Obama&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-3395812830254347981?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/3395812830254347981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=3395812830254347981&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/3395812830254347981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/3395812830254347981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2010/09/una-novela-para-la-era-obama.html' title='Una novela para la era Obama'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-7096325904975547660</id><published>2010-08-25T23:21:00.000-07:00</published><updated>2010-08-28T14:38:35.325-07:00</updated><title type='text'>Talleres para escribir mejor</title><content type='html'>Cada día el lenguaje escrito cobra mayor importancia, por ese motivo es que "Escritura Corporativa' busca,&amp;nbsp; mediante talleres y seminarios a ejecutivos, altos funcionarios, y personal de las empresas e instituciones que en sus distintas labores tengan relación directa o indirecta con el idioma.&lt;br /&gt;Una redacción exenta de los tradicionales errores, que van desde los ortográficos, de precisión, concisión y&amp;nbsp; claridad, le permite a las empresas y las organizaciones ahorrar recursos y evitarse problemas, en ocasiones muy serios, de comunicación.&lt;br /&gt;Así que si ya detectó que en su empresa hay problemas con la redacción, "Escritura Corporativa" le ofrece una alternativa a su alcance para hacer del lenguaje una herramienta a su servicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/THYH1GSGYuI/AAAAAAAAAGA/GS4C4Yzt1Ig/s1600/Escritura+corporativa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/THYH1GSGYuI/AAAAAAAAAGA/GS4C4Yzt1Ig/s320/Escritura+corporativa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-7096325904975547660?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/7096325904975547660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=7096325904975547660&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7096325904975547660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7096325904975547660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2010/08/talleres-para-escribir-mejor.html' title='Talleres para escribir mejor'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/THYH1GSGYuI/AAAAAAAAAGA/GS4C4Yzt1Ig/s72-c/Escritura+corporativa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-3981775927099758682</id><published>2010-02-05T12:17:00.000-08:00</published><updated>2010-02-06T22:48:20.221-08:00</updated><title type='text'>Cronista hasta el último aliento</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/S2x8ar67RjI/AAAAAAAAADg/ccpxqoFTiok/s1600-h/eloy-martinez2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" kt="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/S2x8ar67RjI/AAAAAAAAADg/ccpxqoFTiok/s320/eloy-martinez2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Tomás Eloy Martínes deja un extraordinario legado en el periodismo y en la novela latinoamericana&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 31 de enero, día de su muerte, apareció, en El País de España, su último artículo periodístico que no pudo escribir directamente, porque su enfermedad no se lo permitió, sino que tuvo que dictarlo palabra por palabra para honrar así la vocación de toda su vida: la de escritor y cronista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomás Eloy Martínez (Tucumán, Argentina, 1934) fue uno de los más destacados cronistas de América Latina, incluso cuando buena parte de su vida la pasó fuera de su amada Buenos Aires, pues entre 1975 y 1982 debió de exiliarse por la persecución de la dictadura que gobernó Argentina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus crónicas, como fue el estilo de los grandes cronistas que le precedieron en ese largo caminar del periodismo, se encuentran desperdigadas en diarios de Argentina, México, Venezuela, Chile y Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su incansable labor periodística la combinó de manera extraordinaria con la de novelista, aunque para él siempre fueron lo mismo, dado que la única puerta que separaba a una y otra era la ética. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodeado de sus familiares y con una novela (Olimpo) a mitad de camino, Tomás Eloy murió en Buenos Aires al cuidado de sus familiares, tras despedirse de sus amigos en New Jersey, donde coordinó de 1995 hasta el 2010, la cátedra de estudios latinoamericanos en la Universidad de Rutgers.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa Evita, La novela de Perón y el Vuelo de la Reina (premio Alfaguara, 2002) fueron sus novelas más conocidas y todas traducidas a una veintena de idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;“Volveré y seré millones”&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus seminarios, talleres y clases siempre repitió que él lo único que quiso en la vida era contar historias y que por eso llegó al periodismo para luego dar el salto a la novela. Para él, -- y en esto se adelantó junto con García Márquez y Robert Arlt, entre otros, al Nuevo Periodismo de Truman Capote y Tom Wolfe-- el periodismo y la ficción eran aguas de un mismo río, con la única diferencia de que en el primero la realidad obligaba a una ética innegociable, porque por lo demás las técnicas eran idénticas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa premisa la puso a prueba de manera magistral en Santa Evita, que cuenta las peripecias del cadáver errante de Eva Perón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro, aseguraba Martínez, hizo una inversión y puso todas las técnicas periodísticas al servicio de la ficción. El resultado fue asombroso, a tal punto de que se dieron episodios solo imaginables en esta América Latina demencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de los pasajes de la novela, Evita pronuncia la siguiente frase: “Volveré y seré millones”. El narrador sostiene que copió la frase tras descifrarla de un vídeo en el que Evita habla pero hay problemas de audio y entonces debió aprender a leer los labios para poder concluir que ese era el mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo después los sindicatos bonaerenses se apropiaron de la frase y salieron a las calles a pelear por sus reivindicaciones. Cuando Martínez se dio cuenta, escribió un artículo en el que explicó que la frase era invención propia y que Evita nunca la había pronunciado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aclaración desató un torbellino, hubo más pancartas y los líderes sindicales reivindicaron una y otra vez la afirmación novelesca, y arremetieron contra el escritor infame que negaba la memoria de la santa argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El más periodista&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor Carlos Morales reconoce que entre los narradores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, Martínez era el más periodista de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Su obra está siempre a horcajadas entre el dato periodístico y la metáfora, y diría que es más poderosa la labor que realizó como cronista, como reportero, como maestro de periodistas; que su novelística, sin dejar de admitir que Santa Evita es una gran estructura literaria completamente inventada con los instrumentos del New Journalism”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su criterio, “Tomás Eloy es heredero directo de los grandes cronistas latinoamericanos que inventaron aquí, y antes que Truman Capote y Tom Wolfe, el famoso periodismo de aquella nueva onda de mediados de los sesentas en Estados Unidos”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Morales, Tomás Eloy asentó en los diarios de Buenos Aires y de otras partes de esta América Latina una tradición que partía de “José Martí y que prosiguieron Darío, Gómez Carrio, Wals y Arlt. Cada uno, desde luego, a su tiempo, y eso le permitió establecer las bases de ese periodismo subjetivizado que a la postre revolucionó la novelística en la década del sesenta”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las carácterísticas del estilo literario de Martínez, destacó “su discurso fluido, convincente, rico en alusiones culteranas y ejercía el periodismo como un acto de servicio, como un sacerdocio y por eso clamó siempre contra el descenso de ese quehacer a los niveles del raiting vulgar y frívolo de la tele”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con base en las afirmaciones anteriores, Morales, ganador del Premio Nacional de Novela 2008, por la Rebelión de las Avipas, consideró que Martínez dejó un legado más firme en el periodismo que en la ficción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Buen novelista. Mejor periodista. Me hubiera gustado conocerlo antes y que no hubiera sufrido tanto como sufrió por sus convicciones y sus tragedias personales. Su obra seguirá circulando como el cadáver de Santa Evita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre esas tragedias a las que alude Morales está no solo el exilio que padeció, sino que en el 2000, su esposa y crítica literaria Susan Rotker, autora entre otros libros de La invención de la crónica, fue arrollada en una gasolinera en New Jersey, lo que le causó la muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos días antes de morir Martínez, el periodista, amigo y escritor Jorge Fernández, de La Nación de Argentina, lo encontró en su casa de Buenos Aires con un libro de tapa roja, en el que estudiaba el impacto del narco tráfico en América Latina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente ese fue su último título: “Los desafíos de la cultura narco”, un análisis de cómo los narcotraficantes penetraron todos los estratos sociales y se adueñaron en buena medida del poder en esta nuestra América. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese artículo ya no lo pudo escribir directamente, sino que lo dictó pese a todas a todas las limitaciones que le imponía el tumor cerebral que lo atormentaba; sin embargo, Tomás Eloy jamás se dio a los embates de la enfermedad que lo fue venciendo poco a poco, pero que no pudo, ni siquiera en el último aliento, arrebatarle su compromiso con el periodismo y su voluntad sobrehumana de cronista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Este artículo será publicado en la próxima edición del Semanario Universidad.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-3981775927099758682?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/3981775927099758682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=3981775927099758682&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/3981775927099758682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/3981775927099758682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2010/02/cronista-hasta-el-ultimo-aliento.html' title='Cronista hasta el último aliento'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/S2x8ar67RjI/AAAAAAAAADg/ccpxqoFTiok/s72-c/eloy-martinez2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-7970350569586757720</id><published>2009-10-02T11:49:00.000-07:00</published><updated>2009-10-05T11:36:07.706-07:00</updated><title type='text'>La esgrima del amor</title><content type='html'>Las espadas están en alto. Y los contendientes, cada uno a su manera, elegirán el golpe letal con el que pretenden imponerse. El poeta acaba de jurar amor a una petición de que nunca me olvidarás. &lt;br /&gt;Se han vuelto a encontrar después de 34 años de “suspense”. (Así lo llama el poeta). En el bar del hotel se miran, se estudian, se reconocen: ya no son adolescentes, pero pronto, cuando la conversación empiece a girar, ellos retornarán a sus mejores tiempos, aquellos de cine, pasión y búsqueda de una estética que impregne todos los actos de la vida.&lt;br /&gt;Están frente a frente y cada uno trae consigo fragmentos de lo que luego el poeta traducirá en libro, en el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Interludio azul,&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; pero están temerosos de develar sus movimientos; por eso, anuncian que van a atacar por aquí y lo hacen por el otro costado, y así hasta el infinito, en un amor que Pere Gimferrer quiso prolongar y plasmar en un breve, intenso y pasional texto. &lt;br /&gt;Después de 34 años de no frecuentar la lengua de Cervantes, el poeta catalán ha roto con su línea por una razón que más tarde se conocerá en el libro: con ella se comunicaba en castellano. &lt;br /&gt;Y ahora en este Interludio azul, título que de entrada convoca a uno de sus escritores favoritos (Darío), Gimferrer ha querido hacerle un guiño a “C”, como la nombra en la narración porque no puede develar su nombre real.&lt;br /&gt;En cada instante del libro se da un duelo de esgrima fino, con dos contendientes que son unos esteticistas enfermizos; su amor, el amor que suspendieron en 1969, está vivo en el 2004, y ambos lo asumen, lo rechazan, lo niegan, lo confirman, levantan las espadas se hieren, se perdonan, y de nuevo vuelve el juego de palabras y espadas.&lt;br /&gt;Todo el libro es un ir y venir, el tiempo fluye como un torrente que de un momento a otro se va a precipitar a un abismo, y sucede que no ocurre, que ese salto mortal se retrasa y el lector no puede parar de seguir los acontecimientos, y ni siquiera en el final del libro hallará la resolución al conflicto que plantea la obra, puesto que la historia se prolongará más allá de las páginas de este &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Interludio azul.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Abolición del tiempo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en 1969 tenían todavía mucha inocencia, en el 2004, cuando se da el reencuentro, ya ha pasado demasiado agua por ambas vidas, pero los dos se interpelan como si fueran jóvenes, y entonces el poeta se permite el lenguaje cursi para aterrizar la narración.&lt;br /&gt;Ella: “¿Me prometes que no me olvidarás nunca? &lt;br /&gt;El: “Y cómo voy a olvidarte, si te estaré esperando siempre?”. &lt;br /&gt;Llama la atención que pare evitar&amp;nbsp;el guión&amp;nbsp;que supone todo diálogo, Gimferrer haya suprimido ese recurso y por eso acude constantemente a las citas entre comillas.&lt;br /&gt;Una y otra vez están en el texto para reafirmar al narrador protagonista que hay en el cuento de un amor que está plagado de referencias al cine, el cual ha sido esencial en sus vidas. &lt;br /&gt;Pero hoy, estos contendientes tienen que andar a hurtadillas porque “C” aún está casada y el poeta sufre de insomnios por no saber si las ecografías confirman o desmienten el cáncer que ella teme tener. ¿A quién llamar, al hermano cómplice?. Es de madrugada y el poeta sigue fiel a su visión de esteticista, quiere estar cerca de su amada, aunque solo sea en pensamiento y alma.&lt;br /&gt;Aquí la zozobra es transformada en técnica narrativa y Barcelona, la ciudad donde transcurre la historia, o a donde vuelve siempre, parece estar en vilo, como si fuera un personaje más de la historia, para ver en qué desemboca este reencuentro que se empezó a gestar cuando “C” le envió al poeta una carta de solidaridad por la muerte de su esposa. &lt;br /&gt;De la muerte de su compañera de sus últimos 30 años han pasado ya tres, pero las miradas sociales todavía condenan, pero ya no hay tiempo para esperar aprobaciones. &lt;br /&gt;Ellos sobrepasan los 60 años de edad y aunque olvidan este detalle y se lanzan como dos quinceañeros tras ese amor que nació en el 69, saben, también, que el tiempo es capaz de corroer todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pura intensidad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Comprendes que lo que te propongo es cambiar la resignación por el rejuvenecimiento”. Esta vez la espada del poeta se ha anticipado a su amada y le ha asestado un golpe fino, cuyas consecuencias son imprevisibles.&lt;br /&gt;“C” no responde, mira y teme que toda su defensa ha sido desmantelada.&lt;br /&gt;Gimferrer pretendía una crónica profunda de ese amor que lo volvió a herir sin misericordia, y lo ha conseguido con un lenguaje sin treguas, directo, lleno de alusiones a poetas y escritores de su predilección, para que el amor no sea, como parece durante tanto rato, un capricho de dos adolescentes, sino más bien un acto enmarcado dentro de la estética que rige la vida de sus dos únicos protagonistas. &lt;br /&gt;Pedro Salinas, Jaime Gil de Biedma, Darío, Machado, Octavio Paz, Claudio Rodríguez, y el libro de cabecera que tiene entre manos de Le Carré, son algunos de los muchos autores evocados por el autor de este apasionante Interludio azul, que tendrá en Amor en vilo, el envés de la historia contada en verso.&lt;br /&gt;Y el final, ¿será un típico cierre hollywoodense? El final de la historia, por su naturaleza, no se hallará en el libro, porque el desenlace vuelve al punto de partida: la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Artículo publicado originalmente en el suplemento Libros, del Semanario Universidad&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/SsZLMQmLaeI/AAAAAAAAADM/OjwfWqRqWTk/s1600-h/Interludio04-1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img $r="true" border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/SsZLMQmLaeI/AAAAAAAAADM/OjwfWqRqWTk/s320/Interludio04-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Interludio azul&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Pere Gimferrer&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Seix Barral, 2006&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;108 páginas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Librería Lehmann.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Valor ¢18.760&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-7970350569586757720?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/7970350569586757720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=7970350569586757720&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7970350569586757720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7970350569586757720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2009/10/la-esgrima-del-amor.html' title='La esgrima del amor'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7vg0dDTTg60/SsZLMQmLaeI/AAAAAAAAADM/OjwfWqRqWTk/s72-c/Interludio04-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2910249964343777756.post-7692379161650852249</id><published>2008-04-21T12:17:00.000-07:00</published><updated>2008-04-21T12:49:02.378-07:00</updated><title type='text'>La magia de Juan Luis</title><content type='html'>A Juan Luis Hernández Fuertes le encargaron el milagro de la resurrección y se llevó al antiguo potrero de Cantarrana toda su mística, su polémica, sus trucos, sus haberes, sus deudas, sus sueños y se lanzó a la suicida aventura como un quijote en éxtasis, dispuesto a &lt;em&gt;desfacer&lt;/em&gt; entuertos donde solo había escombros. &lt;br /&gt;Y el Lázaro blanquiazul se ha ido resucitando de a poquitos, a sorbos y en cámara lenta para que todos, desde los más jóvenes hasta los más viejos, acudan a la &lt;em&gt;Betania &lt;/em&gt;provincial a presenciar el resurgimiento de un equipo que no sabía puntuar ni sabía jugar a nada, y que estaba conformado por 11 fantasmas que a nadie asustaban. &lt;br /&gt;Y de esa tumba oscura del sótano, tan merecido, tan trabajado como una ecuación inversa, Cartaginés se ha ido levantando al escuchar los ruegos, la voz ronca, a veces confusa, desesperada, de un Juan Luis que no sorprende por lo que está haciendo, sino porque parece que él mismo es objeto y sujeto de ese milagro colectivo y se le ve conciliador, manso, como si estuviera esperando que la multitud se atreva a lanzarle la primera piedra. &lt;br /&gt;En los tiempos actuales en los que todo es dinero, superficialidad, modas y silicona, Juan Luis volvió del anonimato del Orión, un equipo al que lo ven cinco vecinos fieles cada domingo, para rescatar a una institución que nació en los albores del siglo XX y que en los comienzos del XXI se desangra por su pobre organización y las escasas luces de quienes lo dirigen. &lt;br /&gt;Pisoteada su trayectoria y el aporte de grandes jugadores al fútbol nacional a lo largo de un siglo entero, el Cartaginés que recibió Juan Luis era un equipo sin imaginación, sin horizontes y él ha propiciado que ahora al menos hagan dos pases seguidos, lo cual, hay que decirlo, representa para ese grupo una completa revolución. &lt;br /&gt;Por eso si el Cartaginés se salva de la guillotina, el milagro será de ese hombre que es capaz de transformarse en un pequeño Maquiavelo para traducir a un código moderno a &lt;em&gt;El príncipe&lt;/em&gt; y lograr así huir de las tinieblas del descenso.&lt;br /&gt;Y en ese afán por invocar, por producir el fuego con el rudimento del paleolítico, Juan Luis se desvaneció después de aquel gol de cuento de hadas de Martín Arriola frente a San Carlos, cuando ya las manecillas del reloj confirmaban la tragedia del cero a cero.&lt;br /&gt;Juan Luis cree que lo llamaron de urgencia al Cartaginés como una estrategia de sus enemigos, reales e imaginarios, para propiciarle una muerte prematura, tempranera, y a fe que lo podrían conseguir porque hay pasajes en que se le mira en el banquillo listo para entrar al quirófano a que le cosan ese corazón que se le va romper, que le va a estallar por un equipo, como pocos, verdaderamente malo.&lt;br /&gt;Y en un fútbol de poco vuelo y casi artesanal, la reaparición de Juan Luis con todas sus serpientes, con su música, con sus armas de conquistador tardío, su infancia de madrileño anclado en la Vieja Metrópoli, y esa extraña mística de creerse un &lt;em&gt;Salvador &lt;/em&gt;sin promesas del más allá, ha constituido una bocanada de aire fresco, un espectáculo en sí mismo y una luz cegada de pasión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2910249964343777756-7692379161650852249?l=eljornal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eljornal.blogspot.com/feeds/7692379161650852249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2910249964343777756&amp;postID=7692379161650852249&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7692379161650852249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2910249964343777756/posts/default/7692379161650852249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eljornal.blogspot.com/2008/04/la-magia-de-juan-luis.html' title='La magia de Juan Luis'/><author><name>Grupo El Jornal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09767093896613135999</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
